Señales en el desarrollo del lenguaje: cuándo consultar a fonoaudiología
“Mi hijo habla poco”, “no se le entiende cuando habla”, “todavía no dice frases”. Son de las consultas más frecuentes en fonoaudiología. La buena noticia es que el lenguaje se puede estimular, y mientras antes se acompañe, más herramientas tiene el niño para comunicarse.
Lenguaje, habla y comunicación no son lo mismo
- Lenguaje: entender lo que nos dicen y poder armar mensajes con palabras y frases.
- Habla: cómo se pronuncian los sonidos; que se entienda lo que el niño dice.
- Comunicación: todo lo que usamos para vincularnos: miradas, gestos, turnos, intención de compartir.
Algunas señales para observar
Como guía general, y siempre sujeto a la mirada de un profesional, conviene consultar si notás que:
- El niño casi no balbucea, no señala ni imita gestos o sonidos durante el primer año y medio.
- Entiende poco de lo que se le dice o parece no responder cuando se lo llama.
- A partir de los dos o tres años usa muy pocas palabras o no las combina.
- Le cuesta mucho hacerse entender, incluso con personas que lo conocen bien, y eso lo frustra.
- Hay un retroceso: dejó de usar palabras o habilidades que ya tenía.
Qué pasa en una evaluación fonoaudiológica
La fonoaudióloga o el fonoaudiólogo conversa con la familia, observa cómo juega y se comunica el niño y, si hace falta, propone actividades específicas. El objetivo no es “poner una etiqueta”, sino entender qué necesita y armar un plan de trabajo, con pautas que se puedan practicar en casa.
Lo que podés hacer mientras tanto
Hablale mucho y de forma simple, nombrá lo que hacen juntos, leele cuentos, esperá a que responda y festejá cada intento de comunicarse. Evitá pedirle que “repita” o “diga bien”: funciona mejor modelar la palabra correcta y seguir la conversación.
Esta nota es informativa y no reemplaza la valoración de un profesional.